
BERNARDO DARÁS MAHIQUES, CRONISTA OFICIAL DE CARCAIXENT
El cronista Fogués Juan en la seua obra del Degà Navarro Darás diu:
“Una de sus primeras manifestaciones de piedad en que puso todo su empeño y cariño fue la fundación de los Centros Catequísticos de Carcagente. Por el año 1862 había entrado esta población en una etapa de prosperidad y riqueza que aún perdura y que había de hacerla desenvolver tan rápidamente. El dorado fruto comenzaba a exportarse al extranjero a precios fabulosos, y a la vista de tan saneada ganancia no dejaron de concurrir gran número de logreros y trabajadores que doblaron el censo de población en pocos años. La Montañeta del tiro del palomo no tardó mucho en ver sustituidas sus largas hileras de olivos por espaciosas y flamantes calles, y hasta las Barracas de San Antonio se sustituyeron rápidamente por obras de mampostería. Esta aglomeración de artesanos en barrios tan distantes de la Parroquia y sin servicio espiritual que pudiera moralizar sus costumbres, hizo pensar a Navarro, que a la sazón contaba 17 años, en la fundación de unos Centros Catequísticos donde se enseñara el Catecismo a los niños en los domingos y días festivos. Consultada la idea con el Párroco, D. Joaquín Solbes, y obtenida su aprobación, puso manos a la obra con ayuda de los seminaristas D. Vicente Ribera y D. Bernardo Taléns. Los resultados no pudieron ser más satisfactorios; los dos Centros que se fundaron en la Montañeta se vieron concurridísimos; la turba infantil acudía ansiosa de la verdad evangélica con el señuelo de premios y estampas, y aquellos niños que habían de reunirse en casas particulares y aún en plena naturaleza para ser catequizados, fueron los que más tarde lograron levantar la nueva ermita de San Francisco de Paula en dicho barrio.
Tal fue la preponderancia que llegaron a adquirir dichos Centros que a poco hubieron de fundarse otros, entre ellos el de las Barracas, y confeccionarse banderas, blanca y azul, que aún subsisten, para sus solemnidades. Más aún, se organizaron las Doctrinas Nocturnas para aquellos que por su edad u ocupaciones no podían asistir a los Centros dominicales. El celo de Navarro previsor y activísimo todo lo abarcaba, atendiendo a los detalles más insignificantes…”. [José María Navarro Darás. El Deán del Santo Cáliz de València, edició, transcripció i notes B. DARÁS, 2018, p. 16].







